A finales de los setenta la antigua ETI 41 cambia de numeral y se convierte en la EST 2, por tratarse de la segunda secundaria de su tipo, no me queda muy claro si en el Estado o a nivel nacional y a principios de la siguiente década, la escuela deja sus antiguas instalaciones de Daniel Soto para ocupar las de la Ex Normal en el oriente de la ciudad. En este nuevo espacio, la escuela busca formas alternativas de vinculación con la sociedad y se dividen las actividades externas: los alumnos de tercer grado participan en los desfiles y actos cívicos, los de segundo montan altares y ofrendas en las festividades de días de muerto y corresponde a las nuevas generaciones, es decir; a los alumnos recién ingresados participar en la farolada que se realiza en la víspera del aniversario de la Revolución Mexicana. La farolada es una iniciativa del Profr. Leopoldo Meza, quien anima a los alumnos a su realización y este singular desfile termina siendo una mezcla de calenda y mojiganga.
Hay que recordar que desde tiempos de Manuel Ávila Camacho, el desfile del 20 de noviembre es un evento deportivo y no militar, donde la juventud representa la nueva cara de la Revolución, pacifista y no armada. En la farolada, los jóvenes estudiantes hacen remembranza de este hecho y combinan los atuendos típicos con la luminosidad de los faroles que irrumpen en la noche por las calles de la ciudad.
El dibujo que acompaña esta entrada es de la pintora tuxtepecana Doris Arellano y forma parte de su primer proyecto editorial.


